- Advertisement -spot_img
21.1 C
New York
viernes, junio 14, 2024

Bolsonaro: ¿populista o extremista de derecha?

- Advertisement -spot_img

DW – ¿Cómo catalogar a un presidente como Jair Bolsonaro, que celebra oficialmente el aniversario del golpe militar y el inicio de la dictadura brasileña, el 31 de marzo de 1964? ¿Qué decir de un presidente que apoyó hace dos años a manifestantes que pedían una intervención militar y el cierre de la Corte Suprema?

David Magalhães, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Sao Paulo, fundó a comienzos de 2020 el Observatorio de la Extrema Derecha (OED), que examina las corrientes de derecha radical en Brasil y a nivel mundial. Considera que hay que diferenciar entre el presidente y su gobierno. «Hay una serie de imperativos institucionales que restringen la capacidad de actuar de Bolsonaro, y por eso califico a su gobierno de radical de derecha, y no de extrema derecha. En cambio, a Bolsonaro como persona podríamos clasificarlo como un líder de extrema derecha”, opina.

Un bloque heterogéneo
En cuanto al movimiento bolsonarista, Magalhães considera que no es un bloque homogéneo. En él se insertan grupos violentos de extrema derecha, pero también parte de la derecha libremercadista, sectores del conservadurismo religioso y militares nacionalistas.

Haciendo balance de los últimos cuatro años, el investigador señala: «Cuando la derecha radical está en el poder, tiende a minar la democracia liberal en pequeñas dosis, como también ha ocurrido en Hungría, con el gobierno de Orbán”.

En Alemania se define la derecha radical como una corriente que no necesariamente tiene que vulnerar los principios del orden democrático. Cuando los enemigos derechistas de la democracia rechazan el orden democrático fundamental y desean erigir un sistema estatal autoritario o incluso totalitario, también mediante el uso de la fuerza, se los cataloga como de extrema derecha.

«El 100% del repertorio extremista»
«Lo particular de Bolsonaro es que, como ningún otro, asume en un 100 por ciento el repertorio de los extremistas. Otros destacados políticos de derecha no exhiben en todas sus posiciones la misma radicalidad. Por ejemplo, no son necesariamente misóginos u homófobos. «Bolsonaro lo tiene todo, es la caricatura del extremista de derecha”, dice Georg Wink, profesor de estudios brasileños de la Universidad de Copenhague.

Federico Finchelstein, autor del libro «Breve historia de las mentiras fascistas”, indica: «Bolsonaro es un político populista extremista, que con frecuencia no se comporta como un populista, sino como un fascista. El populismo existe en las democracias formales y el fue elegido en una democracia. Pero es un dirigente que a veces da la impresión de que quisiera destruir la democracia desde dentro e instaurar una dictadura fascista”.

Sin enmendar rumbo
Cuando Bolsonaro asumió la presidencia el 1 de enero de 2019, algunos esperaban que con el ejercicio del cargo se «normalizara” y asumiera una postura más convencional. Pero mantuvo su postura radical, se puso abiertamente contra la Justicia y el Congreso, fomentó la violencia policial y movimientos de masas para intimidar a sus adversarios y azuzó con una demanda lasdudas sobre el resultado de las elecciones que perdió.

Bolsonaro fue derrotado por estrecho margen en los comicios presidenciales que ganó Luiz Inácio Lula da Silva. Pero su corriente dista de estar derrotada políticamente, opinaDavid Magalhães: «Bolsonaro ha conseguido aglutinar a partes de la derecha brasileña y organizar un movimiento que le ha encontrado gusto a las manifestaciones callejeras y está muy activo en las redes sociales. Además, ha legitimado a grupos extremistas y violentos. Esa derecha seguirá saliendo a las calles, haciendo ruido y manifestándose e intimidando a la izquierda que estará en el poder a partir de 2023”.

- Advertisement -spot_img
Must Read
Related News