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lunes, marzo 4, 2024

Banco Central sacrifica el crecimiento y logra detener la inflación

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En la primera mitad de este año el Banco Central dominicano (BC), con una serie de medidas restrictivas, logró colocar la inflación anualizada a junio en 4%, justamente el rango meta que se había trazado para este año. Sin embargo, aunque ese logro, en principio le abrió la posibilidad de dejar sin efecto las medidas de restricción y anunciar expansión monetaria con reducciones en las tasas de interés, el panorama internacional sigue enviando señales que amenazan la estabilidad de precios, por lo que se ha hecho necesaria una pausa en el proceso de desmonte del costo del dinero financiado.

La decisión de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, que es como el Banco Central de esa nación, de aumentar 0.25% a su tasa de política monetaria, al igual que lo sigue haciendo el Banco Central Europeo, en la misma proporción, obligó a las autoridades monetarias locales a detener el proceso de desmonte del costo del dinero que había iniciado a inicios de junio.

Por eso, luego de dos meses consecutivos de rebajas de la tasa de política monetaria (TPM) de 8.5% a 8% y luego a 7.75%, el BC ha hecho una pausa en ese proceso de desmonte que a su vez se traduce en la permanencia de tasas de interés altas en los préstamos que conceden los bancos múltiples.

“Esta pausa en el ciclo de reducciones de tasas de interés toma en consideración los factores de incertidumbre provenientes del entorno internacional”, indica el BC en un comunicado.

En la primera mitad de este año el Banco Central dominicano (BC), con una serie de medidas restrictivas, logró colocar la inflación anualizada a junio en 4%, justamente el rango meta que se había trazado para este año. Sin embargo, aunque ese logro, en principio le abrió la posibilidad de dejar sin efecto las medidas de restricción y anunciar expansión monetaria con reducciones en las tasas de interés, el panorama internacional sigue enviando señales que amenazan la estabilidad de precios, por lo que se ha hecho necesaria una pausa en el proceso de desmonte del costo del dinero financiado.

La decisión de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos, que es como el Banco Central de esa nación, de aumentar 0.25% a su tasa de política monetaria, al igual que lo sigue haciendo el Banco Central Europeo, en la misma proporción, obligó a las autoridades monetarias locales a detener el proceso de desmonte del costo del dinero que había iniciado a inicios de junio.

Por eso, luego de dos meses consecutivos de rebajas de la tasa de política monetaria (TPM) de 8.5% a 8% y luego a 7.75%, el BC ha hecho una pausa en ese proceso de desmonte que a su vez se traduce en la permanencia de tasas de interés altas en los préstamos que conceden los bancos múltiples.

“Esta pausa en el ciclo de reducciones de tasas de interés toma en consideración los factores de incertidumbre provenientes del entorno internacional”, indica el BC en un comunicado.

El pasado mes de junio, por ejemplo, el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) marcó un tímido crecimiento de apenas 0.3%, muy por debajo del 2.4% en que había crecido el mes anterior.

Con ese resultado, el balance de la economía para el primer semestre arroja un crecimiento de apenas 1.2%, una quinta parte de lo que había crecido en igual período de 2022, cuando marcó 5.6%. Con ese comportamiento, es difícil que el BC logre la meta de crecimiento de 4.2% que se había trazado para el término de este año. Incluso, con un crecimiento cinco veces mayor en la primera mitad del año pasado, el 2022 cerró en 4.9%.

Inflación subyacente

En el caso de la inflación subyacente, que excluye los precios de los componentes más volátiles de la canasta, se mantiene aún por encima del rango meta de 4% +/-1, ya que a junio de este año marca 5.33% y solo ha bajado en dos puntos porcentuales desde mayo de 2022.

Esa es una señal de que todavía es preciso mantener medidas que contengan la inflación, aun cuando la economía no crezca a los niveles deseados. “Durante el primer semestre del año la actividad económica ha moderado su ritmo de expansión al crecer 1.2 % de forma acumulada en el período enero-junio de 2023, como resultado de la desaceleración de la demanda interna y el deterioro del entorno internacional en un contexto de mayor incertidumbre”, indica el BC.

El Banco Central mantiene la esperanza de que las medidas de expansión monetaria con la inyección de facilidades de liquidez a los bancos comiencen a dar resultados económicos en la segunda mitad de este año. Eso, “tomando en cuenta que el mecanismo de transmisión de la política monetaria opera con rezagos”.

Precios siguen altos

El entorno internacional todavía da señales de incrementos de precios que limitan el crecimiento. El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento mundial de 3%, pero con reservas.

Las autoridades monetarias de República Dominicana observan que las materias primas en el mercado mundial siguen elevadas. “El precio del petróleo se ha incrementado de forma importante durante el último mes, con el crudo intermedio de Texas (WTI) superando los 80 dólares por barril al cierre de julio 2023, ante la mayor demanda mundial prevista en un contexto de restricciones por el lado de la oferta”, indica el BC.

Agrega que los precios de los commodities agrícolas también han vuelto a aumentar recientemente debido a los conflictos geopolíticos en algunos de los principales países productores, así como al impacto de fenómenos climáticos extremos.

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