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miércoles, abril 17, 2024

El Banco Central Dominicano pausa por tercer mes consecutivo el ciclo de incrementos de la tasa de política monetaria

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El Banco Central de la República Dominicana (BCRD), en su reunión de política monetaria de enero de 2023, decidió mantener invariable su tasa de interés de política monetaria (TPM) en 8.50% anual. Asimismo, la tasa de la facilidad permanente de expansión de liquidez (repos a 1 día) permanece en 9.00% anual y la tasa de depósitos remunerados (overnight) continúa en 8.00% anual.

Esta decisión se basa en una evaluación exhaustiva del comportamiento reciente de la economía, especialmente de la inflación. En ese orden, los precios de la mayoría de las materias primas, particularmente del petróleo, se han moderado, al tiempo que se han reducido los costos globales del transporte de contenedores.

A nivel doméstico, la dinámica inflacionaria ha respondido al programa de restricción monetaria y a los subsidios implementados por el Gobierno. No obstante, en el mes de diciembre algunos productos agropecuarios de alta incidencia en la canasta estuvieron afectados por condiciones climáticas adversas, provocando que la inflación mensual de diciembre alcanzara 0.96%.

En cuanto a la inflación interanual, esta se ha reducido en unos 181 puntos básicos desde un máximo de 9.64% en abril de 2022 hasta 7.83% al cierre de año. En tanto, la inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles de la canasta, ha disminuido de 7.29% en mayo a 6.56% en diciembre de 2022.

Es importante destacar que la inflación subyacente es de los principales indicadores en la toma de decisiones de los bancos centrales y que su dinámica reciente refleja la efectividad de las políticas económicas adoptadas para contrarrestar las presiones inflacionarias.

En ese orden, el BCRD ha incrementado su tasa de política monetaria (TPM) en 550 puntos básicos desde noviembre de 2021. La reacción monetaria oportuna ha facilitado un aumento importante en la tasa de interés interbancaria nominal y una disminución sostenida en las expectativas de inflación, provocando que la tasa interbancaria real se encuentre más de cuatro puntos porcentuales por encima de su nivel neutral estimado, lo que contribuye a mitigar las presiones de demanda interna.

En adición, la tasa de expansión de los agregados monetarios se ha desacelerado, especialmente la del medio circulante (M1) que ha pasado de un máximo de 30% durante 2021 a 10.2% al cierre de 2022, por debajo de la expansión del producto interno bruto (PIB) nominal.

Asimismo, el crédito privado en moneda nacional comienza a dar señales de moderación pasando de tasas de crecimiento interanual cercanas al 15% a finales de 2022 a una expansión en torno a 13.5% en enero de 2023.

También, se observa un aumento en las tasas de interés de la banca múltiple, principalmente en la tasa pasiva. De esta forma, se ha mantenido un diferencial de tasas favorable respecto a los principales socios comerciales del país, como Estados Unidos de América (EUA) contribuyendo a mayores flujos de capitales y de inversión extranjera al país, además de incentivar el ahorro en moneda nacional.

Bajo las previsiones actuales, se estima que la TPM se encuentra en un nivel adecuado para que la inflación converja al rango meta de 4% ± 1% durante el año 2023, conforme continúe operando el mecanismo de transmisión de la política monetaria y se disipen los factores coyunturales que han afectado al componente volátil de los precios, principalmente los efectos de los fenómenos climáticos. El Banco Central se mantendrá dando seguimiento a las condiciones económicas, para tomar las medidas necesarias que preserven la estabilidad macroeconómica.

Contexto internacional
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado ligeramente al alza las perspectivas de crecimiento de la economía mundial para el año 2023 hasta 2.9%, aunque sería menor que la expansión de 3.4% de 2022; mientras que las presiones inflacionarias globales continuarían moderándose al proyectarse menores precios de los commodities durante el presente año.

En EUA, el crecimiento fue de 2.1% en 2022 y se espera que se modere hasta 1.4% en 2023. Por otro lado, la inflación de ese país se ha desacelerado, al pasar de 9.1% en junio a 6.5% en diciembre, si bien se mantiene por encima de su meta de 2.0%.

En este contexto, la Reserva Federal (FED) ha comenzado a moderar la magnitud de los incrementos en su TPM, acumulando un aumento de 425 puntos básicos durante el año 2022. Los analistas esperan que la FED realice aumentos adicionales de tasas de interés para completar su ciclo monetario restrictivo durante el primer semestre del año 2023, en la medida que la inflación continúe la convergencia hacia su meta, que está prevista para el año 2024.

En la zona euro (ZE), las condiciones económicas siguen afectadas por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, registrando una expansión de 3.5 % en 2022 y proyectándose un crecimiento de apenas 0.7 % para 2023. Por otro lado, la inflación interanual se mantiene elevada, ubicándose en 9.2 % en diciembre. En este contexto, el Banco Central Europeo incrementó su TPM en 250 puntos básicos durante 2022 y anunció aumentos adicionales para el año 2023.

En América Latina, casi todos los bancos centrales han incrementado sus tasas de política monetaria ubicándolas significativamente por encima de los niveles previos a la pandemia, como es el caso de Argentina (tasa de referencia en 75.00%.), Brasil (13.75%), Colombia (12.75 %), Uruguay (11.50 %), Chile (11.25 %), México (10.50 %), Costa Rica (9.00%), Paraguay (8.50%), Rep. Dominicana (8.50%), Perú (7.75%), Nicaragua (7.00%) y Guatemala (4.25%).

Como resultado de estas medidas, la inflación regional ha comenzado a ceder en los meses recientes, por lo que la mayoría de los bancos centrales han realizado una pausa en los ciclos de aumentos de TPM, mientras que el resto modera los incrementos en sus tasas de referencia.

En el entorno doméstico, la actividad económica se expandió en 4.9% interanual durante 2022, cercano a su potencial, contribuyendo al fortalecimiento del mercado laboral. En efecto, al cierre de 2022 la cantidad de ocupados superó el nivel previo a la pandemia, mientras que la tasa de desocupación abierta se redujo de un máximo de 8.0 % en el primer trimestre de 2021 a 4.8% en último trimestre de 2022.

Para el presente año, el sistema de pronósticos del BCRD indica que la economía dominicana crecería en torno a 4.5% en 2023, permaneciendo como uno de los países de mayor crecimiento en la región según organismos internacionales como el FMI y el Banco Mundial.

Por otro lado, las actividades generadoras de divisas (turismo, exportaciones nacionales y de zonas francas, remesas e inversión extranjera directa) han mantenido un desempeño positivo, contribuyendo a una apreciación del peso dominicano en torno al 2.0% en 2022.

Este comportamiento del sector externo ha facilitado el fortalecimiento de las reservas internacionales, que se ubican en torno a los US$ 14,500 millones, equivalentes a un 12% del PIB y casi seis meses de importaciones, superando las métricas recomendadas por el FMI.

La entidad monetaria resalta que la República Dominicana se encuentra en una buena posición para continuar enfrentando el desafiante panorama internacional, tomando en cuenta la fortaleza de los fundamentos macroeconómicos y la resiliencia de los sectores productivos.

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