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martes, mayo 28, 2024

El sector servicios se contrae nueve meses después y avanza un retroceso del 0,1% del PIB en el tercer trimestre

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Ni la esperada fortaleza de la temporada turística parece que vaya a librar a España de la contracción de la economía en el tercer trimestre del año. Así lo avanzan los índices de gestores de compras (PMI) de agosto conocidos este martes. Estos indicadores tempranos, extraídos de encuestas a las empresas, reflejan la primera contracción en el sector servicios en nueve meses.

En concreto, el PMI de Actividad Comercial del Sector Servicios en España de S&P Global elaborado por el Hamburg Commercial Bank (HCOM) cayó de la lectura de 52,8 puntos registrada en julio a 49,3 en agosto. Significativamente, el índice se situó por debajo del nivel de ausencia de cambios de 50 por primera vez desde octubre de 2022, poniendo fin a la secuencia anterior de expansión de nueve meses (lecturas por encima de 50 puntos).

Aunque el deterioro de la actividad del sector servicios español fue solo leve en general, el ritmo de declive fue el más fuerte en poco menos de un año. Esto, junto con la caída en el PMI manufacturero (de 47,8 a 46,5 puntos) publicada el pasado viernes, ha provocado que el PMI compuesto haya sido de 48,6 puntos en agosto frente a los 51,7 de julio, situándose también en contracción por primera vez desde diciembre de 2022.

Los datos de la encuesta de agosto apuntan a una renovada contracción en el sector servicios de España, ya que los niveles de actividad y nuevos pedidos disminuyeron por primera vez desde octubre pasado. Las nuevas reducciones fueron acompañadas por una nueva ralentización en el crecimiento del empleo, puesto que la tasa de creación de puestos fue la más débil desde enero pasado.

Por otra parte, la tasa de inflación de los costes de los insumos se aceleró hasta alcanzar su máxima de tres meses. No obstante, los precios de venta aumentaron al ritmo más lento en poco menos de dos años. A pesar de las vastas tendencias negativas registradas en agosto, las empresas del sector servicios español se mostraron más optimistas sobre el futuro que en julio.

En el último período de la encuesta (elaborada entre el 10 y el 25 de agosto), señala el informe de HCOM, fueron evidentes indicios de un entorno de desaceleración de la demanda, lo que contribuyó a la renovada caída de la actividad. La entrada de nuevos pedidos se contrajo por primera vez en diez meses, aunque solo levemente. Las condiciones fueron especialmente débiles en términos de demanda del mercado exterior. Los datos de agosto señalaron una renovada contracción de los nuevos pedidos de exportación, que fue la más pronunciada en diez meses.

Las empresas respondieron a la disminución de los nuevos pedidos recibidos reduciendo el ritmo de crecimiento de sus plantillas. Aunque el nivel de empleo siguió aumentando, la tasa de crecimiento en agosto fue la menos pronunciada desde enero pasado

La sostenida contratación de empleo junto con la caída de los nuevos pedidos permitió a las empresas disponer del exceso de capacidad para poner al día los trabajos por completar a mediados del tercer trimestre del año. Los pedidos pendientes de realización se contrajeron por primera vez en lo que va del año y al ritmo más rápido desde septiembre de 2022. Algunas de las empresas encuestadas incluso mencionaron que habían eliminado por completo las cargas de trabajo retrasadas.

En cuanto a los precios, los costes de los insumos aumentaron por trigésimo noveno mes consecutivo. De hecho, tras acelerarse de nuevo desde julio, la tasa de aumento fue la más fuerte en tres meses. Los informes sobre crecientes presiones salariales siguieron siendo generalizados entre las empresas encuestadas. El aumento del coste del combustible también atrajo la atención como un factor actual de inflación.

Las empresas continuaron repercutiendo estos aumentos de los costes a sus clientes, lo que llevó a un aumento sostenido de los precios de venta. No obstante, a diferencia de la tendencia observada en el caso de los costes de los insumos, la tasa de inflación de los precios de venta continuó su actual trayectoria descendente y alcanzó su nivel más bajo en casi dos años.

Por último, a pesar de las tendencias de debilitamiento en el sector, las expectativas de crecimiento de las empresas fueron positivas en agosto y el grado de confianza incluso se fortaleció ligeramente con respecto al observado en el período de la encuesta anterior. Los factores que respaldaron el optimismo fueron las esperanzas de una mejora de las condiciones del mercado, así como las inversiones previstas en los departamentos comerciales de las empresas. No obstante, el sentimiento se mantuvo históricamente moderado.

Termina el «buen ánimo»
«El verano está llegando a su fin y con él, termina el buen ánimo entre las empresas de servicios españolas, incluido el sector turístico. La actividad en este sector se contrajo por primera vez este año y lo mismo ocurrió con el sector servicios en general, los nuevos pedidos y los pedidos pendientes de realización. Por lo tanto, es probable que las cosas sigan desacelerándose durante los próximos meses», explica en el informe con los datos Cyrus de la Rubia, economista jefe de HCOM.

«Nuestra estimación en tiempo real del PIB, que tiene en cuenta los indicadores del PMI, está indicando una contracción del PIB del 0,1% en el tercer trimestre. Esto podría arrojar algunas dudas sobre la predicción del Banco de España, recientemente elevada, de un crecimiento del PIB del 2,3% este año, especialmente si también vemos una nueva caída de la actividad económica en el próximo trimestre», continúa De la Rubia. De confirmarse este retroceso del 0,1% intertrimestral, se cortaría en seco la positiva secuencia de crecimiento en el primer semestre del año (0,5% en el primer cuarto y 0,4% en el segundo).

Según el experto, la situación en agosto ha sido diversa para España. «En muchas regiones, la población estaba sufriendo por la ola de calor, la incertidumbre política era una carga para muchas empresas en medio de las recientes elecciones generales, mientras que ganar el campeonato mundial femenino de fútbol ciertamente levantó el ánimo de la gente. Mientras ocurría todo esto, las empresas estaban menos interesadas en contratar más personal, pero se muestran algo más optimistas con respecto al futuro que antes, ya que esperan que la actividad aumente en el plazo de doce meses».

«El poder de fijación de precios de las empresas de servicios españolas ha seguido sufriendo a medida que el ritmo de los aumentos de precios se está ralentizando, a pesar de que los precios de los insumos han aumentado a un ritmo mayor. Como resultado, es probable que los márgenes de beneficio se vean afectados», concluye el economista.

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