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viernes, abril 12, 2024

Presidente Dominicano potencia la política exterior

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Santo Domingo – Cuando el 16 de agosto de 2020 Luis Abinader tomó posesión ante la Asamblea Nacional como presidente de la República Dominicana entonó un discurso claramente de cambio respecto a su predecesor en el ámbito de la política exterior. “Fortaleceremos nuestras relaciones estratégicas con Estados Unidos, nuestro principal socio comercial y el lugar donde residen dos millones de compatriotas”, aseveró el entonces ya investido presidente al tiempo que se comprometió a “vigorizar” las relaciones con la Unión Europea, especialmente con España, sin olvidar “redoblar los esfuerzos” para relanzar el protagonismo de la diplomacia dominicana en América Latina.

Dos años y medio después, Luis Abinader ha imprimido un estilo propio en las relaciones internacionales para poner en práctica esas promesas: se han estrechado los lazos diplomáticos y comerciales con Estados Unidos como socio estratégico, las relaciones con España (principal socio comercial en Europa) han tomado un nuevo impulso y la Cancillería dominicana juega ahora un rol más activo en el tablero político latinoamericano, sin olvidar el eterno problema de las relaciones con el vecino Haití.

En estos dos años y medio, el Gobierno dominicano ha mostrado claros avances en su relación bilateral con Estados Unidos. “Nuestra relación es más fuerte que nunca bajo el liderazgo de Luis Abinader”, subrayan desde la Embajada norteamericana como muestra de fortalecimiento mutuo. El país caribeño avanza también de forma paralela a los acuerdos de libre comercio que fija el tratado DR-CAFTA con el fin convertirse en un hub logístico regional para atraer inversiones deslocalizadas gracias a los incentivos fiscales.

La cooperación progresa igualmente a través de la Alianza para el Desarrollo en Democracia, integrada por la propia República Dominicana junto a Costa Rica, Panamá y Ecuador, especialmente en el ámbito comercial para fortalecer la cadena de suministros a través de un Memorando de Entendimiento firmado en 2022.

En paralelo a este acercamiento a Estados Unidos, Abinader no ha descuidado los vínculos con la otra potencia mundial, China, con quien República Dominicana reestableció en abril de 2018 relaciones diplomáticas tras romper sus lazos oficiales con Taiwán. El Gobierno dominicano se apoyó en China para combatir la pandemia de la Covid-19 con la compra masiva de vacunas Sinovac, lo que llevó a un reconocimiento del Senado en una resolución oficial. Ambos países han firmado recientemente varios acuerdos de cooperación económica y técnica.

La política exterior dominicana prioriza, al mismo tiempo, las relaciones con Europa, en especial con España, cuyas empresas representan el 60% de las más de 80,000 habitaciones hoteleras disponibles en las playas del país caribeño. “Para nosotros el turismo no es un lujo, es la lanza principal de nuestra economía”, afirma el ministro de Turismo, David Collado, al referirse a la actividad que aporta el 22% del PIB. Por ello, Abinader trabaja estas relacionesbilaterales para estrechar los vínculos culturales que unen ambos pueblos. Los encuentros del presidente Abinader con el rey de España, Felipe VI, han sido habituales y en marzo próximo será el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien visitará oficialmente Santo Domingo.

En el ámbito más local, Luis Abinader funge como líder del Caribe en la política latinoamericana, apoyándose en el sólido crecimiento económico del país y en sus valores democráticos constitucionales. En estos últimos años, la diplomacia del canciller Roberto Álvarez ha sabido posicionarse en organismos internacionales y regionales como la vicepresidencia de la 76ava Asamblea General de la ONU, la presidencia del Consejo Permanente de la OEA y la presidencia pro tempore del SICA y, entre muchas otras, la secretaría pro tempore de la Conferencia Iberoamericana. Además, el país acogerá la sede de la X Cumbre de las Américas, a celebrarse en 2025.

Este liderazgo regional le ha servido a Abinader para mostrar su perfil más enérgico y firme frente al problema haitiano. El mandatario repite que la solución al problema del vecino país no está en las manos de República Dominicana y reprocha a la comunidad internacional por su desidia para afrontar la grave crisis humanitaria y social haitiana. “No hay, ni habrá jamás una solución dominicana a la crisis de Haití”, aseguró ante la Asamblea General de la ONU en su última intervención. Tras las recientes resoluciones de este organismo, Abinader reclamaahora la puesta en marcha de una fuerza multinacional en apoyo de la policía de Haití.

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